domingo 12 de febrero de 2012

[LOG] Madrid Monumental


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Menudo frío que hace últimamente, aunque Maldonado dice que no, que el año pasado era igual. No lo recuerdo la verdad, lo que si sé con certeza es que en esta pasada noche sobre la una y media de la madrugada, mi coche marcaba -5º cuando llegábamos al barrio. Y supongo que más o menos estas mismas sensaciones las tuvieron los de Leganés cuando planificaron esta ruta, buscando el refugio climático de las construcciones más históricas del Madrid urbano.


Zoom09:25h salgo de casa, cerca me estaban esperando DoctorM y Nano. A Carlos le tenemos que llamar pues sospechábamos que nos estaba esperando en la rotonda equivocada. Cuando le vemos llegar alucinamos, trae un velomóvil, una valiosísima trike con carenado de fibra de vidrio, y pintada en un llamativo amarillo.

El Anillo Verde Ciclista nos lleva hasta cruzar Herrera Oria. Calle Cantalejo, Avenida Miraflores, Sinesio Delgado y estamos en la Dehesa de la Villa. Curiosamente hemos rodado por un buen tramo del recorrido que hago a diario para llegar a trabajar, con sus cuestecillas y todo que mis amigos tuvieron la oportunidad de saborear.

Estábamos en la parte más baja de la Dehesa, donde empieza el carril-bici. Allí se nos unió Álvaro para esperar a los Dragones y Pitufos, ellos vendrían rodando desde su base en Leganés pasando por la Casa de Campo donde engordarían el grupo. Los minutos pasaban y el frío nos hacía sentir incómodos, medio hora y nada, así que para tranquilizar a mi grupeta hice una llamada a Revuelto, estaban cerca. 10 minutos más y por fin vemos a los pepineros y colegas, eran medio centenar.

Miradas curiosas al velomóvil, saludos, reagrupación y salimos disparados escalando el carril-bici de la Dehesa. Llegamos a Francos Rodríguez, Carlos decide bajar por donde ha subido, mientras el resto descendemos rápidamente por el bosque de pinos demasiado roto para su vehículo. Llegamos al Paseo del Canalillo y lo llaneamos durante casi un kilómetro, hasta uno de los ramales del GR-124 que nos saca por fin de la Dehesa.

ZoomCogemos los carilles-bici de la universidad. CIEMAT, Paraninfo, Avenida Complutense, Avenida del Arco de la Victoria. En algunos puntos aún se pueden ver los railes del antiguo tranvía universitario. Llegamos a Moncloa y hacemos un pequeño alto fotográfico.

El interior del Parque del Oeste nos permite llegar sin pisar el asfalto hasta el templo de Debod, un par de fotos y seguimos. Nos saltamos la Plaza de España para ajustar tiempos y llegamos a la Plaza de Oriente, paramos frente al Palacio Real, más fotos ante la expectación de algunos turistas.

La Calle Arenal y el Pasadizo de San Ginés nos llevan a la Plaza Mayor. Aquí también hubo instantáneas pero la mayor atención se lo dedicamos la Casa Rua, en especial a sus bocadillos de calamares, a los que dedicamos casi media hora.

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Rodamos Pontejos para alcanzar la Puerta del Sol, divertida foto junto al Oso y el Madroño. Carrera de San Jerónimo, Las Cortes, Neptuno, Plaza de Cibeles y Calle Alcalá. Debo decir aquí, para que les conste a los bikers de otros municipios, que la normativa municipal de Madrid no permite circular por el carril-bus. Puerta de Alcalá y entramos en El Retiro.

En el Parque del Retiro bordeamos el estanque, monumento a Alfonso XIII, Palacio de Velázquez, Palacio de Cristal, pasamos junto a La Rosaleda y abandonamos el parque.

La Avenida de Menéndez Pelayo, en fuerte bajada nos permite alcanzar la velocidad punta del día, 50km/h. Atravesamos las vías de Atocha y llegamos al Parque de Delicias. De allí alcanzar el Parque Tierno Galván nos llevó un par de minutos y abandonarlo la verdad es que no mucho más, seguramente para no alargar el horario.

ZoomAtravesamos el Nudo Sur por la prolongación de la Calle de Embajadores y entramos en el Parque Lineal y salimos por el acceso a Madrid Río. Fue una pena que no subiésemos a la Dama del Manzanares. Los lugares se sucedieron tan precipitadamente como los cuento aquí.

Sendas ciclables de Madrid Río. A la altura del Vicente Calderón nos despedimos de los que se volvían a Leganés a golpe de Pedal, Revuelto y demás, así que nos quedamos sin guía pero desde allí llegar a casa era cosa de niños. Entramos en la Casa de Campo, adiós a los que habían iniciado su ruta desde allí.

Es algo tarde por lo que rodamos con mucha fuerza por el Anillo Verde, seguramente fue lo más duro que hicimos en toda la ruta, ¡que manera de rodar!. En el Puente del rey despedimos a Álvaro y poco después llegamos al barrio. Son las 14:18h cuando paro el crono justo antes de entrar en casa.

Muchas gracias a todos por la compañía, en especial a David por organizar esta singular ruta, y a Revuelto por dirigirla tan bien como hace siempre, es todo un líder.

Carlos de Okocicle hace una reseña en su blog: ¿y…? Velomobiles por Madrid… *Claro que si!*



Esto ocurrió: el 5 de febrero de 2012.
Estuvimos allí: Álvaro, Carlos, DoctorM, Nano y BikerTB acompañamos a unos 50 bikers de MTB Leganés y Rutas Pitufas.
Según mi GPS (el GPS tardó más de una hora en ajustarse a la cota correcta, así que las alturas han sido corregidas posteriormente):
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Según mi crono mecánico: distancia 45,55km; tiempo rodando 2h55'; media 15,54Km/h; punta 51,45km/h.
Índice IBP: 35CC [detalles]
Track en Wikiloc: Madrid Monumental

jueves 2 de febrero de 2012

[LOG] XXI Clásica de Valdemorillo (marcha corta)

Rodando bajo presión

ZoomVeintiún años de la Clásica de Valdemorillo y esta es la primera vez que me decido a participar. La verdad es que esta marcha en sus inicios era una prueba reservada a los profesionales, y no fue hasta hace tan solo siete años cuando LastLap la transformó en una marcha exclusivamente popular, siendo precisamente en estos últimos años cuando he ido aprendiendo a montar en bici, y de hecho aún estoy en esa misión como puedes leer más abajo.

Las propuestas ofrecidas el domingo fueron dos, una marcha corta de 35km y nivel físico y técnico medio que fue mi elección inicial, y una extensión de la anterior de nivel medio-alto que también cargué en el GPS por si acaso iba sobrado de tiempo y fuerzas. En realidad llevar el GPS para seguir la ruta es anecdótico, pues todo el trazado estaba perfectamente señalizado con cintas amarillas, imposible perderse.

Eran poco más de las 10:00h cuando llego a Valdemorillo, me acerco hasta los alrededores de la salida y aquello estaba atestado de coches de centenares de bikers. Según la organización 1489 bikers nos inscribimos en la prueba. Así que en lugar de andar buscando un hueco a duras penas en las parcelas embarradas, doy media vuelta allí mismo y me voy a aparcar algunas calles más lejos, después de todo llevaba una bicicleta que me permitía volver en dos minutos. Fue una buena idea, encontré sitio con facilidad.

ZoomMinutos después estaba preparado en la fila de salida. Estábamos a la sombra y tampoco me atraía la idea de situarme más atrás, pues sabía que en pocos kilómetros una gran parte de los que allí estaban me adelantarían sin mucho esfuerzo. Según pasaban los minutos la gélida mañana se me iba metiendo en el cuerpo, incluso comencé a tiritar ligeramente aun llevando una chaqueta de invierno. Para colmo por megafonía nos "advertían" una y otra vez sobre el nivel físico y técnico medio de la ruta corta. El físico no me preocupaba, pero el técnico me hacía pensar que me había metido en algo fuera de mi alcance y hasta me estaba temiendo en que posiblemente tendría que abandonar so pena de hacer toda la ruta andando sobre pedrolos. Fueron unos larguísimos minutos de frío y pensamientos impuros, hasta que por fin Pilar López alcaldesa de Valdemorillo, nos da la salida.

Semejante masa de bikers intentando atravesar el pueblo por sus estrechas calles hacían que aquello fuese muy despacio, prácticamente parados en algunos instantes. Para mi sorpresa veía como muchos dorsales se incorporaban a la marcha desde cualquiera de las calles que atravesábamos. No me parecía justo y seguro que se habría evitado poniéndonos un chip a cada uno, después de todo, la gente que va allí a hacer carreras, las hizo igualmente sin el dispositivo electrónico.

ZoomZoomSalimos del pueblo y la gente corría adelantándome por decenas hasta que poco después llegamos a la subida a la Peña de Valquemado, de casi un kilómetro al 8,4% de media y rota por las escorrentías es la cuesta más dura de toda la ruta corta. Subir montado fue casi imposible, había montones de bikers por todas partes, delante impidiendo progresar, a los lados impidiendo elegir la trazada y detrás presionando para avanzar. Excepto los que tuvieron la fuerza suficiente para situarse en cabeza, tarde o temprano todos empujamos la bici.

Llegamos arriba y la ruta continuaría hasta el final dibujando un perfil de dientes de sierra bastante más asequibles que el de Valquemado. Todo el mundo iba a toda máquina adelantándome nuevamente por decenas. Hubo un tipo que me pedía que fuese por un lado, por las roderas del camino en lugar de por el centro, y solo porque necesitaba imperiosamente pasarme como una bala. En ciudad pase que algún conductor te pida que circules por un lado, pero hay que ver, hasta en medio del monte hay bikers que piden cosas extrañas. Por supuesto yo seguí por donde sabía rodar mejor y más cómodo pues de todas las marchas multitudinarias en las que he participado, nunca me he encontrado a un desconocido que eligiese la trazada más dura para dejarme a mí la más adecuada.

Presionado por los bikers que me rodeaban, fui prestando toda mi atención a las dificultades del camino y casi sin darme cuenta llegamos a la Colada de Fuentevieja, horizontal, sinuosa, muchísimo más rápida que si la hubiera hecho solo, pero un error en la trazada que tenía libre, me hizo dar con el manillar en una rama y me fui al suelo sin consecuencias. A pesar de esto, resultó divertida. Seguidamente sufrimos el gran parón del primer avituallamiento, km 18.

ZoomMás de veinte minutos eché en la cola de un avituallamiento que personalmente no sentía necesario. Fue una pérdida aburrida de tiempo. Cuando por fin alcancé las mesas, tomé una bebida isotónica, hice un par de desafortunadas fotos, pues el lugar no daba para mucho, y me marché.

Si la primera parte de la ruta requirió mi atención, en la segunda mi concentración fue máxima. La densidad de bikers disminuyó algo pero aun así notaba la presión de los más rápidos. Sentía próxima la rueda de un biker y a la primera oportunidad le dije "pasa" y el tipo va y me dice "no si aquí voy bien, porque bajando te alcanzo, pero subiendo te escapas", así que en la primera subida casi paré obligándole a pasarme. Todo eso unido a un track trialero me hizo arriesgar por encima de mi técnica, e ir más deprisa de lo que jamás me podía imaginar rodando por encima de las piedras. Pienso que tuve mucha suerte.

Rozamos la zona Norte del Valdemorillo urbano hacia el depósito de agua, para subir hacia la Urbanización Pino Alto y meternos por un suave sendero en el interior de un bonito bosque de pinos. Luego el camino se vuelve más trialero y por lo tanto tremendamente entretenido para mí. Y llegamos al segundo avituallamiento, en el km 33.

El avituallamiento tenía un arco hinchable de un lado a otro de la pista de tierra a través del que, además de pasar nosotros pasaron unos cuantos coches. No parecía un buen sitio para parar y apenas estuve allí cinco minutos, lo suficiente para tomar una bebida isotónica. Desde allí se distinguían las señales indicadoras de las rutas corta y larga. Por primera vez miré el reloj que me señalaba las 14:02h, así que decidí acortar.

ZoomAlgo menos de un kilómetro de subida que desde el avituallamiento no parecía ser gran cosa, resultó estar rota por las escorrentías y tener una inclinación media del 7,1%. Arriba inesperadamente cercano se veía Valdemorillo. Una rápida bajada hacia el pueblo y entraba en meta.

Aunque realmente le eché algo más de tres horas, la ruta se me hizo corta en el tiempo, seguramente por ser tremendamente entretenida, físicamente muy asequible, vease el módico IBP que indico abajo, pero por encima de mi nivel técnico que he superado arriesgando, y ayudado por el buenísimo estado de los caminos semihúmedos bastante compactos, y trialeras afortunadamente con un buen agarre para mis cubiertas. He rodado bajo la presión de muchos bikers más habilidosos por una ruta que ha propiciado que aprendiese un montón. Me ha gustado tanto que por una sola vez, he echado de menos una de esas cámaras de video subjetivas.



Esto ocurrió: el 29 de enero de 2012.
Estuvimos allí: Más de 1400 bikers acompañaron a BikerTB.
Según mi GPS:
Según mi crono mecánico: distancia 34,77km; tiempo rodando 2h46'; media 12,50Km/h; punta 35,71km/h.
Índice IBP: 45AB [detalles]
Track en Wikiloc: XXI Clásica de Valdemorillo (marcha corta)

jueves 26 de enero de 2012

[LOG] IV Ruta Aniversario MTB Leganés

¡Felicidades Dragones!

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ZoomEl pasado domingo acompañamos durante unos pocos kilómetros a MTB Leganés para celebrar su cuarto año de rodaje. Cuatro años y esta era la primera vez que tenía la oportunidad de celebrarlo con ellos, aunque solo fue durante un pequeño tramo de sus 115 kilómetros de una ruta circular que saliendo de Leganés, daba la vuelta completa al exterior de El Pardo.

Pasaban por Monte Carmelo, muy cerca de Arroyo del Fresno, así que Carlos y yo subimos desde el barrio a interceptarlos a la altura de los muros de la Quinta del Duque del Arco. Tras 50 eternos minutos aparecieron por fin los Dragones. Ellos habían partido de Leganés dos horas y media antes, haciendo una prolongada parada en la Casa de Campo, su primer punto de abandono e incorporación de los bikers que como nosotros, solo hacían parte de su ruta.

Nos incorporamos al pelotón en plena marcha, así que algunos saludos se produjeron rodando. Cruzamos la carretera de Fuencarral sin desviarnos a la izquierda de las instalaciones del Canal como yo esperaba, y afrontamos una inesperada rampa. ¿Quizá fue un despiste? pues parece que no. Como inmediatamente podríamos comprobar, a los Dragones les da un poco igual el trazado a realizar por ese monte, pues están en muy buena forma.

El siguiente tramo nos llevaría hasta la antigua estación de Valdelatas. Siempre había seguido la pista de servicio del Canal del Oeste, pero esta vez los Dragones me llevaron por los caminos pegados a la valla del Pardo, con algún que otro duro repecho nunca rodado por mí, y que Carlos que logró subir montado en su reclinada ante la expectación de los que le veíamos. No sé, tengo que repetir ese trazado para ver si la dureza de aquellas rampas fueron el producto de una primera impresión.

ZoomCarlos y yo evitamos el paso trialero Valdelatas-El Goloso haciéndolo por la pista del otro lado de la vía, que no es trialera pero que unas cuestecitas que nos hicieron sudar, y tras ellas nos encontramos con el resto del grupo en la Puerta El Goloso del recinto de El Pardo. Parecía que solo íbamos a reagrupar, pero la bici reclinada provocó la curiosidad de unos cuantos, y la parada se convirtió en 20 divertidos minutos en los que tuvieron la oportunidad de probar a mantener el equilibrio en la singular bicicleta.

Poco después el carril-bici de Colmenar nos dejaba en Tres Cantos, justo enfrente de la estación de cercanías y enfilando la bajada al Puente de la Marmota. Allí se nos despidieron algunos que tenían que fichar pronto en casa, y allí también estaba Susana, biker de MTB Leganés, y que esta vez lo dedicó a avituallar y asistir con su coche en varios puntos de la ruta. Deliciosa su tarta de manzana, muchas gracias.

Ahora tocaba descender a La Marmota. La pista es ancha y baja con fuerza hasta el Arroyo Tejada, así que los Dragones desaparecieron rápidamente de nuestra vista. Vadeamos el arroyo, sin mucha agua por cierto, para ascender con relativa suavidad hasta el vértice y Mirador de Valdeleganar donde reagrupamos.

ZoomDesde el mirador, la pista desciende fuertemente y muy deteriorada por las escorrentías, hasta casi la orilla del Río Manzanares, que no alcanzaremos a causa de la valla de El Pardo que nos lo impide. La misma valla nos hace ascender con dureza por las laderas del Alto de la Marmota. La pista se convierte en camino, cada vez más complicado hasta finalizar siendo una trialera en el acceso al Puente de la Marmota. Muchos bajamos los últimos 200m cubiertos de piedras a pie, y alguno que otro montado, entre ellos Carlos sin bajar un solo pie de su reclinada, algo que realmente nos resultó sorprendente.

ZoomTras varios minutos de descanso, allí nos despedimos del grupo. Unos 20 Dragones continuaron su vuelta a El Pardo, mientras que José Ramón nos conduciría a Carlos y a mí hasta Colmenar Viejo, donde él vive. Menos mal, porque el track que había cargado en el GPS para esta posibilidad de escape no era el correcto.

Los primeros 750m para abandonar La Marmota son de puro pateo por una trialera ascendente a una media de 14%, algo que se me hizo interminable, aunque analizándolo ahora, veo que solo fueron unos 15 minutos. Menos mal que una vez arriba, la cosa se transformó en una rápida pista, ascendente en general eso sí. Algo menos de 8km y estábamos al Este del Colmenar urbanizado, donde nos despedimos de José Ramón. Muchas gracias por guiarnos.

Hasta el barrio nos quedaban algo menos de 26 rápidos kilómetros de asfalto junto a la carretera de Colmenar Viejo, prácticamente todo cuesta abajo. A mi me faltaba plato y a la veloz reclinada de Carlos le faltaba pista. En una hora y seis minutos estábamos en casa, algo más tarde de la hora que me tenían señalada, aun así me recibieron con una sonrisa, y la amena sobremesa de los 11 que nos sentamos a la mesa se prolongó hasta pasadas las 7 de la tarde. Y es que tengo una familia, amigos y colegas bikers que ya los quisieran muchos.

Así lo cuenta Carlos de Okocicle en su blog: ¿Es posible hacer rutas de montaña con una bici reclinada? *¡Sí!*

Y por su lado, los Dragones lograron completar su ruta-aniversario sin incidentes importantes, solo algunos pinchazos que ya llevaban previstos en su agenda para su paso por las vías de Majadahonda. Pero esta es una parte de la historia que solo pueden contar ellos, así que aquí va la crónica de Carlos Zafak: ¡Y que cumplas muchos más!



Esto ocurrió: el 22 de enero de 2012.
Estuvimos allí: MTB Leganés, Carlos y BikerTB.
Según mi GPS:
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Según mi crono mecánico: distancia 61,95km; tiempo rodando 3h45'; media 16,50Km/h; punta 47,74km/h.
Índice IBP: 73BC [detalles]
Track en Wikiloc: IV Ruta Aniversario MTB Leganés (tramo ADF-Marmota)

viernes 20 de enero de 2012

[LOG] Por el CYII: De las instalaciones más antiguas a las cárcavas de Valdepeñas de la Sierra


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En esta ruta rodamos en gran parte por las pistas de servicio de las instalaciones más antiguas del Canal de Isabel II, cuyas primeras piedras se empezaron a colocar en 1851. También utilizamos otras pistas la mayoría en buen estado, y no tanto en un tramo de unos 5km, pero no imposible de pasarlo montado. La excursión se ajusta casi con exactitud a la propuesta que nos hace Tomás Lorenzo en su librito "El CYII en Bicicleta", e incluye una variante a sugerencia de Nano, que nos acercará con esfuerzo a las cárcavas de Valdepeñas de la Sierra, unas profundas y espectaculares formaciones erosivas en las laderas de la sierra.


Gracias a alguna decisión literalmente de última hora, finalmente nos juntamos media docena de bikers al pie de la presa del Pontón de la Oliva. Allí, mi coche marca tan solo 2º, mucho frío y el Sol se niega a saludarnos, ni a esa hora ni en el resto de la jornada. Son las 09:41h cuando iniciamos la ruta.

LA PRESA DE "EL PONTÓN DE LA OLIVA"
Fue la primera presa construida por Isabel II para canalizar la traída del agua potable a Madrid. Se inauguró en el año 1858; dichas obras se realizaron por 1500 presos provenientes de las guerras carlistas. Debido a la ubicación de la presa en una zona kárstica, las filtraciones aparecieron pronto. No se tuvieron en cuenta los informes que desaconsejaban la construcción de la presa por la naturaleza caliza de la roca. Se intentó solucionar el problema mediante la construcción de otras dos presas por encima de ésta, el Azud de Navarejos (1860) y la Presa de la Parra (1903)
(Mancomunidad Alto Jarama-Atazar)
Los primeros 3km los dedicamos a ascender el Cerro de la Oliva. Primero usando la carreterilla de acceso al Pontón, luego vendría unos cientos de metros de pista que nos dan una singular perspectiva de las instalaciones de la presa, y finalmente accedemos a la carretera que va a El Atazar, atacando una considerable pendiente media del 9,5% que hace estirarse al grupo. Tan solo han pasado unos minutos y ya noto los dedos de las manos congelados y eso que llevo los Countdown y sotoguantes.

La pista de servicio del CYII cruza la carretera, a la izquierda viene de Patones y a la derecha baja hacia la Presa de La Parra, nuestro próximo objetivo. Descendemos rápidamente, haciendo una infructuosa paradita fotográfica hacia los cortados que vemos al otro lado del valle, y a los que más adelante nos asomaremos. Está demasiado nublado y las fotos no hacen justicia a la belleza que la montaña nos muestra, fue una pena. Alcanzamos la ribera del Lozoya.

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Los siguientes 5km eran muy suaves, ascendiendo por la ribera derecha del Río Lozoya. El río, aún en esta época del año, nos regala con singulares formas en sus bosques de ribera y bonitos colores en sus aguas verde-turquesa. Pasamos junto al Azud de Navajeros, y 2km más adelante llegamos a la Presa de la Parra, donde hicimos un pequeño alto fotográfico y para alguno también de avituallamiento.

Una estrecha pasarela de losas sin fijar, nos condujo al otro lado de la presa y a la provincia de Guadalajara, que no abandonaríamos hasta finalizar la ruta. Un pequeño desplazamiento de tierras de la ladera sobre el camino nos obliga a sortearlo con la bici a cuestas. Luego sigue arbolado, muy agradable y sin dificultad durante unos 400m hasta el Arroyo de Robledillo, afluente del Lozoya. Ahora nos toca ascender por su barranco durante algo más de 3km y a una media del 7,2%, por un firme de tierra pero en buenas condiciones. José y David están fortísimos y les vemos desaparecer pista forestal arriba entre el bosque de pinos que nos rodea. Poco antes de llegar al collado, les veo descender en nuestra búsqueda. "Es que ahí arriba parados nos quedamos fríos" dicen. Reagrupamos.

ZoomZoomAhora toca rodar con relativo relax durante unos 3,5km. La ascensión se va haciendo cada vez más suave hasta hacerse horizontal durante unos cientos de metros, y descender rápidamente hasta cruzar el Arroyo Redubia afluente también del Lozoya. Allí se nos acaba el descanso pues la pista asciende con fuerza hacia la pedanía Alpedrete de la Sierra, un núcleo urbano del que me llevé una foto solo con el propósito de mostrar a ciertos amigos que pasé por de su "pueblo".

Seguimos en ascenso y pasamos Alpedrete saliendo por la carretera a Valdepeñas de la Sierra. La pista de servicio asfaltada del Canal del Jarama se nos cruza y nos metemos por ella. Pero la comodidad del asfalto se nos acaba cuando un kilómetro después la abandonamos para ir en busca de la propuesta de Nano.

Estas cárcavas de vertientes casi verticales formando espectaculares torres, se crearon bajo la protección de un estrato superior más resistente a las precipitaciones que los niveles inferiores y colindantes. Algo así como una roca que actúa de paraguas impidiendo la erosión de las tierras sueltas que tiene debajo.
El camino es de tierra muy roto y ascendiendo fuertemente a una media del 8% que nos hace sudar, bueno quizá no mucho a David y José que de nuevo se nos escapan y nos esperan cuando la cosa se suaviza. Quiero decir que se suaviza en pendiente porque el camino sigue siendo pedregoso hasta que prácticamente llegamos a las cárcavas, junto al pico Guadarrama que con 990m será el punto más alto de nuestra ruta.

Tras varios minutos fotográficos a la espectacular zona, nos vamos por donde hemos venido, pero antes de recuperar la cómoda pista asfaltada del CYII, José aprovecha para pinchar. Hay que ver, corre al subir, corre al bajar, y luego pasa lo que pasa. Fuera de bromas, tanto José como David están en un estado de forma envidiable.

La pista del Canal nos dejaría directamente en el aparcamiento del Pontón, pero antes hacemos un alto turístico en el mirador de la Casilla de la Lastra, situado junto a la pista y en la parte superior de las paredes del cañón del Lozoya, ofreciéndonos unas espectaculares vistas de los meandros del Lozoya próximos al Pontón de la Oliva. Además, en estos impresionantes cortados verticales de materiales calizos se practica escalada libre.

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A partir del mirador la carreterilla desciende rápidamente hasta el Pontón, pero deberemos tener cuidado con los socavones debidos a la falta de mantenimiento de la pista, así que cuidado con la velocidad excesiva.

Son las 13:29h cuando llegamos a los coches, algo tarde debido a nuestras numerosas paradas deleitándonos con el paisaje, así que no hubo opcional, pero la ruta fue muy bonita y la compañía muy, pero que muy agradable. Chicos, será un placer veros en otra.



Esto ocurrió: el 15 de enero de 2012.
Estuvimos allí: Álvaro, David, José, Óscar, Nano y BikerTB.
Según mi GPS:
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Según mi crono mecánico: distancia 30,85km; tiempo rodando 2h32'; media 12,13Km/h; punta 41,67km/h.
Índice IBP: 48AA [detalles]
Track en Wikiloc: Pontón de la Oliva - Presa de la Parra - Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra

domingo 15 de enero de 2012

[CHK] Tres años de BikerTB


El Embalse del Atazar desde los Montes de Patones
El Embalse del Atazar desde los Montes de Patones
Hoy 15 de enero este blog cumple felizmente otro año más, y van tres desde que se publicó el primer post. Como corre el tiempo... y en él, inexorablemente se han ido acumulando algunos eventos que en este sitio puedo gratamente volver a recordar.

Meses en los que he ido conociendo nuevos lugares, que es la faceta de este deporte que más le gusta a BikerTB, especialmente los caminos rodeados de belleza, y que la suerte con mi cámara me ha permitido compartir aquí.

Meses llenos de crónicas que describen las agradables rutas realizadas en compañía de algunos de los mejores grupos MTB madrileños, como los tranquilos Rutas Pitufas y Coyotes Bikers, la enorme y bien organizada Comunidad MTB Leganés, los impulsivos Escorpiones cercanos a mi barrio, y por supuesto los bikers que formaron las grupetas de mi propia cosecha.

Y meses con eventos singulares como la Red MTB, que con su especial diseño propició la creación de este blog. Algún experimento curioso, como el urbano Cycling in London. La participación en marchas multitudinarias como la Riaza B-PRO, con más de 900 bikers, dura, bonita y digna de que la califique como mi ruta del año, aunque la de El Paular-Puerto del Reventón, que hice en solitario y de perfil algo más modesto, le haga la competencia directa.

Han sido bastantes eventos, no están todos los que fueron, solo los que más me interesó destacar por un motivo u otro, pero los que ahora puedo releer me dan el ánimo para continuar posteando y probablemente, la motivación necesaria para seguir ahí fuera rodando, a la caza quizá fortuita, de bellas imágenes para este blog que te hagan sentir la tentación irresistible de ir a vivirlas.